jueves, 25 de noviembre de 2010

madres

No no no, esto no se tratará de la Universidad de Chile ni muchos menos. Esto va pa' las madres de verdad, las que nos tuvieron DIEZ meses (no son nah 9 si sacamos bien la cuenta), a las que les rompimos las pechugas (ouch!) y las que nos aguantaron todas y cada una de nuestras pataletas... ah! y cómo olvidar las que nos retaban por el rojo que nos sacábamos en el colegio.
El otro día mirando a mi novia- sí chicas OL VI DEN ME, tengo novia- caché que luego que tuvo a nuestro hijo, ella tiene que estar el mayor tiempo del día con él, con suerte come. Sobretodo los primeros meses, porque además mi hijo sólo toma leche materna y aún no le dan relleno. Yo de verdad no hacía nada, no puedo hacer mucho claro está. Y pensaba, ¿qué pasaría si los hombres tuviéramos a las guaguas? ¿podríamos soportar el dolor del parto? ¿podríamos ser dedicados y delicados con esos seres pequeños meones y cagones? Y cuando me di cuenta de la respuesta puta que me sentí mal, al final vinimos al mundo sólo pa' prestar y poner la mitad de nuestro ADN, es lo único bueno que aportamos a la causa. Porque al final todo o la mayor parte lo hace la mujer (aunque me cuesta admitirlo): nos calientan la sopa, nos curan para obligarnos a hacer cosas que no queremos hacer, en fin hacen todo.
Ellas soportan dolores que jamás sabremos de qué tratan, parecen vacas lecheras, engordan y adelgazan, y más encima luego pasan por la depresión posparto... y ahí zorros es cuando deben arrancar!!! 
En resumen, me dí cuenta que a nosotros los minos ¡puta que nos tocó fácil la weaita!. No tenemos la famosa ''regla'', no nos embarazamos y más encima meamos paraos. Y si debo darles un consejo de hombre a hombres nunca pero es que NUNCA digan a una embarazada: "chanchita", "gorda", ni mucho menos "¿qué es esa línea que tienes en la guata?" (indicándoles la nueva estría que le salió)
De verdad mujeres, son unas diosas, las amo, y siempre les agradeceré el que se hayan puesto primero en la repartición de úteros antes que nosotros. 
Un aplauso para ustedes.

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