Muchas veces me dijeron que al principio de cada relación todo era muy lindo, y en este momento siento que así es la mía. Todo comenzó en octubre de 2010. Todo, pero es que todo era bakán, no teníamos peleas, salíamos con nuestros amigos, nos comprendíamos, nos mensajeábamos, no nos avergonzábamos de nuestras mamonerías, etc. Pero todo cambió, nos vinimos a una nueva ciudad hace unos meses atrás y además a la casa de sus padres. Todos sabemos que con todo nuevo cambio en tu vida viene un giro y así pensé que sería, no tenía dudas de ello. Pero la verdad no pensé que este cambio sería tan heavy como el que estoy viviendo ahora.
Tuve un hijo, ya eso es un tremendo cambio en la vida de alguien, pero no sólo eso cambió. Vinieron con esto peleas, discusiones fuertes, poca atención de parte del uno hacia el otro, falta de comunicación, entre otros. No creo estar viendo las cosas de forma negativa, sino más bien comparándolas con el pasado que tuve con mi pareja. Y debo admitir que ahora no es como antes, me encantan los cambios pero los buenos cambios. Esto no es lo que me imaginé para mí, esto no es lo que quería para los tres: mi pareja, mi hijo y yo. Con el cambió de ciudad cambio todo, nuestra relación si no va de mal en peor, no está como antes, debo admitir que era feliz... muy feliz.
Extraño los detalles, los cariños, las risas de ambas partes, los "te quiero" y los "te amo", la verdad extraño mi pasado, nuestro pasado. Como dije anteriormente, con un hijo todo cambia, pero: ¿podría haber seguido siendo lo mismo sólo que con un personaje más? Todo esto suena solamente a quejas, a no hacer nada. Pero yo he hecho mi parte, he tratado de mantener el lazo que existía entre mi pareja y yo, sigo mandando mensajes mamones, sigo dando abrazos, sigo diciendo "te amo" (palabra que jamás tuve en mi vocabulario hasta ahora)sin avergonzarme pero no recibo nada a cambio. ¿Será que esto está muriendo?, ¿tengo que tener más paciencia de la que he tenido hasta ahora? o ¿sólo son rollos míos? Deseo desde muy dentro que todo sea sólo una etapa más, que el hecho de vivir en una casa ajena nos tenga a ambos así, descariñados y sin ganas de luchar por lo nuestro (yo lo trato de hacer) y que esto no termine.
Es segunda vez que me enamoro, pero primero vez que siento algo tan tan fuerte por una persona, tanto que he dejado de hacer cosas por mi, dejé mi pasado, mi familia, mi trabajo, mis amigos y más. Tengo toda la intención de luchar por esto, de que esto no termine nunca, de formar una familia (ya la tengo) bajo papel. Estas cosas no se hacen de a uno, si una de las dos personas no se 'pone las pilas' la relación no funca y espero que éste no sea mi caso.
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